Mujer, Simplemente entrevista a Patricia Silva
Mujer, Simplemente, programa radial en castellano, producido y animado por Cecilia Novella.
Esta entrevista a Patricia Silva se transmitió originalmente el jueves 11 de septiembre de 2003.
Mujer, Simplemente: Bienvenida a este espacio femenino que pretende como objetivo una autoeducación y una buena información de las mujeres latinoamericanas de esta ciudad y de esta provincia, para estar en una posición de igual a igual con el compañero y en las conversaciones de los temas importantes.
Bienvenida a este programa, bienvenida a esta ciudad, bienvenida a Canadá, Patricia.
Patricia Silva: Muchas gracias.
MS: Cuéntanos quién es Patricia Silva en lo personal, un poquito por favor. ¿Estás casada, tienes familia?
PS: Sí, mira, yo tengo un compañero maravilloso, tengo una hija grande que tiene 26 años, mi hija está estudiando en Cuba, es una de los muchos jóvenes que fueron beneficiados con las becas que otorga Cuba para estudiar Medicina allá, está en quinto año, está muy feliz y ahora antes de yo viajar estaba ella en Chile de vacaciones. Pronto también a partir hacia su Cuba. Y tengo también una pequeñita de nueve años, chiquitita que, bueno, quedó allá con mucha nostalgia, es una chica que me llena la vida, francamente.
MS: ...en el colegio.
PS: En el colegio.
MS: ¿Y cómo conjugas la vida personal, tu responsabilidad de mamá, de una nena que necesita tu atención y de una hija que está lejos y que también necesita tu atención, con tu labor de líder a la cabeza de esta organización que es la Asociación de Familiares de Ejecutados Políticos durante la dictadura. No es fácil esa tarea, ¿no?
PS: No, no es nada fácil. No es nada fácil, pero yo creo que siempre existe la posibilidad de hacerlo. Yo creo que en la medida que uno, como presidenta de la Agrupación, está respaldada por muchos compañeros y compañeras, podemos también delegar funciones y podemos tratar de conducir de la mejor manera posible. La Agrupación requiere muchísimo tiempo, hay una buena parte del trabajo que yo hago desde casa, todo lo que es elaboración, que hay bastante, generalmente eso radica en mí, lo hago en casa.
Ahora, uno trata de exigirse cosas, yo trato de almorzar todos los días con mi niña y mi compañero. Hay cosas que yo trato de hacer y me exijo...
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Con Rigoberta Menchú en el Estadio Nacional Foto: AFEP |
MS: Por supuesto, para mantener la unidad familiar...
PS: Pero, además de eso, yo trabajo también.
MS: ¿En tu profesión?
PS: En mi profesión.
MS: Profesionalmente tú eres...
PS: Yo soy matrona.
MS: ¿Y eso te demanda a veces una salida de tu hogar a horas intempestivas?
PS: Por supuesto, bueno a eso ya estamos acostumbrados, que de repente hay un trabajo de parto a las dos, tres de la mañana y hay que salir, porque yo trabajo así, y trabajo solamente particular, o sea trabajo en atención de parto, y trabajo, que no podría dejar, siento que es como el aire que tengo, en una población de Santiago, trabajo en un proyecto con adolescentes embarazadas, adolescentes embarazadas sin apoyo familiar.
MS: En situación irregular...
PS: Absolutamente irregular. Y esto es en la comuna de El Bosque, una de las comunas pobres de Santiago, pero es realmente muy enriquecedor, muy enriquecedor.
MS: Por supuesto. Y cuando la Agrupación tiene trámites que hacer, frente a una demostración, una manifestación pública o trámites legales. ¿También tienes que estar allí en esas circunstancias?
PS: Generalmente yo soy la que está prácticamente en todo. Es difícil, no son incompatibles, al contrario, yo creo que es necesario. Yo creo que, como dirigentes, nosotros no podemos transformarnos en esta especie de funcionarios de una causa determinada, es decir cuando a mí me dicen, mira, mi vida es sólo esto, yo siento que no es lo que debiera ser. Nos vamos, a ver cómo te digo, nos vamos...
MS: ¿...encasillando?
PS: Encasillando, pero también yo creo que nos vamos endureciendo, nos restringimos a un trabajo muy limitado. Yo creo que lo que enriquece nuestra labor es el contacto día a día, en este caso con nuestro pueblo, por ejemplo, con la gente más sencilla donde yo trabajo, que son además un estímulo tremendo, todos los días, esas cosas que tu vas...
MS: Me imagino que eso te nutre en la lucha en la Asociación, ¿verdad?
PS: Sí, sí, muchísimo, además ellos siempre están pendientes, llaman, saludan, me mandan flores, me mandan regalos, es una relación muy rica, es una relación que yo creo que sería lo último que podría cortar.
Y por otro lado yo creo que la necesidad de amar, la necesidad de tener hijos, es éso, es una necesidad, nos humaniza muchísimo más, yo creo que nos entrega una serie de aspectos, fundamentalmente en lo emocional, que son nutrientes para el tipo de trabajo que nosotros hacemos, que es un tipo de trabajo duro, duro en el sentido que hay que estar preparado para vivir situaciones durísimas, francamente, como lo que nos ha pasado.
Yo creo que tenemos que tener esa otra parte, que mitiga, que ayuda, que genera, yo creo, con visiones mucho mejores para enfrentar la dificultad misma que encierra un trabajo doloroso y muchas veces incomprendido.
MS: Por supuesto. Y yo te veo, Patricia, en esto que tú has dicho, como una persona completa que ha conjugado perfectamente el mantener viva la memoria histórica y el continuar adelante con la vida, con la vida personal y con la vida colectiva, porque estás haciendo un trabajo en poblaciones, estás haciendo un trabajo político y estás realizada como mujer, como madre, como esposa, como amiga, etc... Eso es grandioso, ¿no?
PS: Si, yo creo que sí...
MS: Mira Patricia, ¿hay alguna razón especial porqué son mujeres las que han dirigido estas organizaciones de derechos humanos tan importantes, que han hecho avanzar en alguna medida, aunque el proceso es lento, pero han sido la voz de la denuncia? Porque primero fue Sola Sierra, luego estuvo Viviana (Díaz), ahora es Lorena Pizarro en la dirección de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, y tú en ésto, ¿hay alguna razón para ésto?
PS: Sí, yo creo que hay dos elementos ahí que hay que considerar:
Primero, que la mayoría de las víctimas, o sea de las personas desaparecidas y ejecutadas en Chile fueron hombres, un porcentaje mayoritario fueron hombres, entonces quedaron las mujeres, las mujeres por lo tanto fueron quienes tuvieron que incorporarse, las esposas, las compañeras, a la lucha.
Pero también yo creo que hay un factor de fortaleza. Creo que la mujer es más fuerte que el hombre, y lo ha demostrado por lo menos en nuestro país, en las grandes batallas, y en las pequeñas, del día a día también, particularmente durante la dictadura.
Fueron las mujeres las primeras en rebelarse, las primeras en expresarse, ellas manifestaron siempre la solidaridad en forma mucho más abierta, yo recuerdo mujeres, que se ponían con sus brazos abiertos deteniendo la pasada de los carros represivos, las ollas comunes en las poblaciones, es decir, creo que la mujer, a lo mejor por su propia condición, por lo que tiene que ver con la maternidad, con este hecho tan maravilloso, la hace más sensible. La hace más sensible y de todas maneras creo que es más fuerte.
MS: Sí, tienes razón. Me recuerda ese verso: "...y si yo muero en el combate, toma mi puesto y mi fusil."
PS: Claro, claro.
| "Ricardo tenía veintiocho años, era estudiante de Química y Farmacia de la Universidad de Chile, tenía un hijo chiquito de cuatro años, y toda la vida por delante." |
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MS: Bueno, para los amigos, antes de hacer una pausa musical, para los amigos latinoamericanos, más que para los amigos chilenos que nos escuchan, ¿puedes por favor decirnos en qué consistía la Operación Albania? Yo siempre en este programa he hecho mención a esa estrategia, absolutamente incomprensible para una persona normal, de que los militares, los uniformados hayan usado "chapas", con nombres falsos, para torturar, para martirizar, para asesinar a la gente, y esta Operación Albania, estos nombres, la operación Puma, es decir, esta Operación Albania, del año 1987, en qué consistió y, porque allí, entiendo, fue víctima tu hermano Ricardo.
PS: Mira, la Operación Albania representa una manera que tuvo la dictadura de asesinar y encubrir ese asesinato, que son los llamados falsos enfrentamientos, es decir ellos planificaban muy bien a quiénes iban a matar. Una vez detenidos, montaban un escenario, ellos, las fuerzas represivas, absolutamente irreal, por cierto, donde hacían aparecer como un enfrentamiento. Como que se enfrentaban estos aparentes subversivos con las fuerzas de seguridad de la dictadura, y la Operación Albania fue un falso enfrentamiento.
Ellos le ponen nombre, el nombre que le pusieron fue Operación Albania, que mostraron a la opinión pública como un triunfo de las fuerzas del orden, que eran las fuerzas represivas, la CNI en este caso, la Central Nacional de Informaciones, con un grupo de subversivos que se enfrentaron a estas fuerzas, con el resultado de doce muertos en este caso.
MS: Ninguno de ellos militar, por supuesto.
PS: Por supuesto, nunca hubo bajas en ellos. Ahora, en este caso, hubo testigos, vecinos que, detrás de las cortinas de sus ventanas, pudieron observar todo lo que allí ocurrió, hubo algunos testigos de las detenciones, al menos en el caso de uno de ellos, y como ya era una forma de actuar conocida para nosotros, inmediatamente se generaron desconfianzas y nosotros dijimos "fueron asesinados".
La Iglesia le puso el nombre de la matanza de Corpus Cristi, la Iglesia y el pueblo lo llamó inmediatamente la matanza de Corpus Cristi, porque efectivamente se había conmemorado en esos día el Corpus Cristi de la Iglesia Católica.
MS: Una fecha en el calendario de la liturgia cristiana...
PS: Sí. Y en este operativo mataron a 12 jóvenes chilenos, nueve hombres y tres mujeres fueron, no sé si saldrá muy largo decírtelo, en cuatro lugares en distintos puntos de Santiago montaron estos simulacros de enfrentamiento y comenzó a las 12 del día del 15...
MS: A plena luz del día..
PS: A plena luz del día, cuando mataron a Ignacio Valenzuela por la espalda a metros de la casa de su madre. Así comienza el operativo que termina a las 5:20 de la madrugada del día 16 de junio cuando son asesinados en una casa en Pedro Donoso, en el sector Recoleta de Santiago, siete jóvenes que habían sido detenidos en distintas circunstancias el día anterior. Entre ellos estaba Ricardo, mi hermano menor.
MS: ¿Qué edad tenía Ricardo?
PS: Veintiocho años. Ricardo tenía veintiocho años, era estudiante de Química y Farmacia de la Universidad de Chile, tenía un hijo chiquito de cuatro años, y toda la vida por delante.
MS: Por supuesto, por supuesto. Vamos a..., después de estos recuerdos muy dolorosos para Patricia y para todos nosotros, vamos a una pausa musical mientras volvemos con otro segmento de esta conversación que está resultando muy, muy interesante, de Patricia para Mujer, Simplemente.
MS: Después de esa breve pausa musical como fondo para las declaraciones de Patricia, volvemos con ella, porque no querríamos dejarla irse esta tarde. Tiene tanto que contar. Sobre todo en estos días en que en Chile ocurren cosas, y han estado ocurriendo desde hace un par de semanas atrás. ¿Qué sientes, Patricia, al estar hoy 11 de septiembre aquí, en esta parte del hemisferio cuando querrías estar allá, me imagino?
PS: Mira, una profunda emoción, te digo sinceramente, es el primer 11 que paso fuera de mi patria. El primer 11 que paso fuera de mi patria, y yo creo que no puede haber 11 de septiembre en que uno no se llene de esta emoción tan profunda, tan intensa, al recordar particularmente lo que, en un día como hoy, hace treinta años atrás estaba ocurriendo en el Palacio de la Moneda cuando nuestro querido presidente entregaba su vida en ese gesto imborrable...
MS: ¿Cómo viviste tú ese día, Patricia?
PS: Yo era muy jovencita, estaba muy, muy involucrada en el quehacer político de nuestro país, yo era militante de las Juventudes Comunistas, fue terrible, porque yo vivía en el sector alto de la ciudad, yo vivía en Las Condes, pero ya hacía algún tiempo no podía estar en mi casa, porque la situación era muy conflictiva, en términos de las disputas políticas que se estaban dando, era fuerte el clima, era bastante fuerte..
MS: Por supuesto, y habría algún temor, tú dijiste antes, en la primera sección de esta conversación, dijiste que esa operación Albania se completó en un cierto plazo de tiempo por persecución. Eso significa que hubo delación, porque evidentemente los uniformados no podían saber ni adivinar quién era militante, quién estaba en un trabajo político. Este temor, naturalmente que te asaltó ese día.
PS: Claro, el día 11 de septiembre fue dolorosísimo, si yo lo tengo grabado en mis retinas, inolvidable cuando pasaban los aviones, el bombardeo de la Moneda.
Lo viví desde un barrio de Ñuñoa, como te digo, un dolor tremendo y significó que yo no pude regresar a mi casa, aún teniendo dieciséis años, no pude regresar en muchos meses, porque mi casa fue allanada, los militares me fueron a buscar, con dieciséis años, me fueron a buscar y fueron a buscarme al Liceo donde yo estudiaba también.
Entonces significó un desgarro familiar, porque en definitiva, mi hermana, un año menor que yo, con 15 años y yo no regresamos a la casa. No regresamos a la casa familiar.
MS: Y sin saber de tu hermano tampoco, en ese momento...
PS: No, no, mi hermano era más chiquito, mi hermano era menor y él todavía no, porque lo de mi hermano ocurrió en el año 87, entonces mi hermano era chiquito y el todavía no estaba involucrado en política. Él estaba en casa, y fuimos nosotras dos, las dos mujeres, precisamente las dos mujeres, los dos hombres estaban en casita, las que nos vimos más afectadas en un primer momento.
MS: Bueno, ésa es una visión, un recuerdo, de este día hace treinta años. Y en este momento en que te encuentras visitando este país donde seguramente ya has visto y vas a seguir viendo a un gran contingente de chilenos que nos quedamos en este exilio. ¿Qué esperas tú, qué espera tu organización y otras organizaciones de derechos humanos en Chile, cuál sería el aporte más efectivo de parte de los chilenos que estamos fuera del país?
PS: Mira, yo creo que siempre pensamos en el exilio y lo vemos como, tal como tú lo señalas, como un aporte para la lucha al interior. Yo creo que los aportes deben ser hechos desde dos puntos de vista, pero yo creo que lo más importante, y que lo he dicho en otras ciudades en que estado es que el exilio chileno debe asumirse, ellos mismos, nuestros propios compañeros, deben asumir que a ellos les fueron violados sus derechos humanos.
Yo creo que el mayor aporte es contribuir a elaborar una memoria colectiva de lo que en Chile pasó, es decir, nosotros tenemos que enseñarles a las generaciones que vienen, a nuestros hijos, a nuestros nietos y a los que vendrán más adelante, que el terrorismo de estado que se impuso en nuestro país tuvo distintas expresiones, y sólo así nosotros podemos, desde el punto de vista de la memoria, contribuir a que nunca más se vuelva a repetir.
Porque los gobiernos de la Concertación, y naturalmente los militares y la derecha política del país se han esforzado por hacer creer que en Chile sólo hubo algunos excesos y que la violación de los derechos humanos se reduce a la desaparición forzada de personas. Se reduce a eso, nada más, y el común de nuestra gente cree, y está convencida de que eso es así.
MS: Por supuesto, la desinformación, el apagón cultural de tantos años...
PS: Pero ésta es una política comunicacional, fuertemente respaldada, que apunta hacia eso, ¿Porqué? Por que entonces el "problema", así muy entre comillas como ellos lo presentan, el problema es saber qué pasó con ellos y por lo tanto la solución también es más fácil. Pero nosotros tenemos la obligación de construir esa memoria colectiva y yo creo que en Chile no se puede seguir pensando que el exilio es un exilio que tiene que ayudar a otras causas. El exilio es parte, es parte absolutamente de lo que fueron las violaciones de los derechos humanos en el país.
Yo creo que esa memoria colectiva hay que construirla, y no es una memoria parcelada, no es una memoria que la vayamos a construir por pedacitos: aquí está la memoria de los detenidos desaparecidos, aquí está la memoria de los ejecutados, la de los torturados, la del exilio y todos aquellos que fueron violentados cada día, y todos aquellos que no aparecen en ningún informe, y todos aquellos anónimos, y todos aquellos olvidados, ¿quién les levanta, quién se los muestra a la población?
Entonces yo creo que eso, a mí, en lo personal, es lo que más le pediría al exilio, asumir en definitiva que ellos están aquí porque les fueron violados sus derechos, porque muchos salieron directamente de los campos de prisioneros, que el desarraigo fue brutal, las consecuencias ustedes las conocen mejor que yo.
Y lo otro, por cierto, es no olvidar a Chile, no olvidar la lucha que desarrollamos allá, en todos los ámbitos, y desde ese punto de vista tiene que haber un aporte político, o sea tiene que haber una retroalimentación, tenemos que saber, tenemos que conocer lo que pasa, y hoy día yo creo que es más necesario que nunca, francamente, que exista un respaldo político a las demandas que estamos teniendo las organizaciones de derechos humanos. Porque lo que se enfrenta hoy es la posibilidad real de una impunidad a muy corto plazo.
MS: Oh sí, oh sí….
PS: A muy corto plazo. Y lo otro, sin duda, que siempre el apoyo material es bienvenido, siempre, cualquier apoyo, es muy bienvenido porque habemos muchas organizaciones, y te digo, el caso de la nuestra es una de ellas, que como está esta discriminación dentro de lo ya discriminado, se halla el tema de los derechos humanos, se habla poco, hay un cerco comunicacional, hay una política establecida por parte del gobierno para enfrentar este tema.
Pero dentro de eso hay unas organizaciones que somos más discriminados, y eso significa que tenemos menos apoyos económicos, menos posibilidades de sacar un boletín, menos posibilidades de difundir nuestra lucha y a nuestros compañeros. Entonces yo creo que esos serían los tres elementos que creo re importantes para los compañeros en el exilio...
MS: Muy bien, un excelente mensaje para nuestros amigos auditores, para todos los chilenos residentes, aquí en esta ciudad y en otras. Un excelente consejo, algo muy bien planteado por esta gran mujer que es Patricia Silva, con quien tenemos el gusto y somos muy afortunados de tenerla aquí con nosotros. ¿Qué pregunta te hubiera gustado a ti que alguien te hiciera en algunas de tus entrevistas?
PS: Ay, mira... no se me ocurre en este momento, francamente...
MS: A lo mejor ya está dicho en lo que has expuesto...
PS: Sí, sí, a mí siempre me gusta mucho el tema de la memoria, el tema de la memoria colectiva que tenemos que construir, creo que el recuerdo de nuestros compañeros, el recuerdo consciente, vivo, latente, tiene que llevarnos también necesariamente a contribuir a la formación de esta memoria colectiva.
MS: Y dime una cosa, ¿coinciden las propuestas de las otras organizaciones en defensa de los derechos humanos con la de la Asociación de Familiares de Ejecutados Políticos? Porque ninguna coincide con la del gobierno ni con la de...
PS: En general hay una línea común, que es el tema de la justicia, por supuesto, es el tema de la memoria, es el tema de la verdad, que no es la verdad arqueológica que nos han tratado de imponer. Yo creo que en eso son muy coincidentes todas las organizaciones, todas las organizaciones. Pueden haber algunos matices, algunos énfasis que pueden ser distintos de acuerdo a nuestra propia realidad. Pero en general coinciden.
MS: Bueno, estamos llegando..., no queremos abusar de Patricia que tiene otros compromisos, estamos llegando al final de esta conversación con ella, Mujer, Simplemente, Hispanoamérica y esta radio étnica le agradecen su presencia aquí. Y para ustedes, amigos, que han tenido una buena charla con ella a través de estos micrófonos, les esperamos esta tarde en el City Hall, en el Municipio de la ciudad a las 6:30, en que ella será la única oradora de este acto unitario cívico con que conmemoramos este trigésimo aniversario.
Patricia, muchas, muchas gracias por haber estado con nosotros, por tu tiempo y hasta siempre. Nos vemos esta tarde.
PS: Hasta siempre, muchas gracias.
Desalojados de Tribunales por acción al interior Foto: AFEP
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Patricia Verdugo
Patricia Verdugo en Mujer, Simplemente
Patricia Verdugo en Sin Fronteras
Alejandra Cifuentes
Alejandra Cifuentes en Mujer, Simplemente
Patricia Silva
Patricia Silva en Portal Chileno
Patricia Silva en Mujer, Simplemente
"Yo creo que esa memoria colectiva hay que construirla, y no es una memoria parcelada, no es una memoria que la vayamos a construir por pedacitos: aquí está la memoria de los detenidos desaparecidos, aquí está la memoria de los ejecutados, la de los torturados, la del exilio y todos aquellos que fueron violentados cada día, y todos aquellos que no aparecen en ningún informe, y todos aquellos anónimos, y todos aquellos olvidados, ¿quién les levanta, quién se los muestra a la población?"
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